A mí todavía me molesta que haya gente que con mala voluntad quiera llevarse entre las patas a otros simplemente porque ellos no pueden ser felices, que se inventan historias, y no, no es que inventar historias esté mal, yo puedo en este momento creer quesoy un elfo de Santa y que este frío en la ciudad es un preludio mágico para una Navidad alegre y llena de villancicos... pero con esto no hago daño a nadie... si quiero creer que viajo a Narnia o que me infiltro a la Estrella de la Muerte, son muy mis fantasías, pero de eso a aferrarme a algo que no es y además hacerme fantasías que le cuento a otros con el único afán de envolverlos en mi drama, ese sí no es mi estilo.
Seguramente todos conocemos a gente así. Lamentablemente, lo exclusivamente válido y sensato para hacer es alejarnos, porque desgraciadamente, no existe hasta hoy una fórmula mágica para eliminar del planeta a esta gente malintencionada o al menos a sus nefastas ideas.
Sean felices

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